
Se sube por el sendero que es amplio y bien demarcado. Al cabo de unos cuatrocientos metros se llega a un gran espacio cerca a la vía: aparece la primera señal indicando que debe doblarse a mano derecha y tomar una senda, pequeña pero tan clara como el sendero por el que se ha ascendido. El nuevo sendero comienza a faldear el cerro, transcurriendo casi siempre bajo el bosque, y principalmente en ascenso. En general el trazado es bastante bien definido, pero en algunos puntos dudosos aparecen señales indicando la ruta correcta. Casi un kilómetro después de la primera señal, se sale del bosque frente a una gran muralla rocosa. La senda prosigue paralela a ella por unos trescientos metros, hasta el extremo de la roca, donde se debe girar a la izquierda para empezar un pedregoso ascenso por su costado. Hay señales de piedra durante la subida, ya que en el terreno rocoso la senda se desdibuja un poco. En unos cien metros de subida se llega sobre la muralla, doblando a la izquierda nuevamente ahora sobre la gran roca; comienzan a observarse las magnificas panorámicas del Macizo Castillo al Oeste y del Valle del Ibáñez al Norte. En los siguientes trescientos metros el sendero no siempre es claro, pero fijándose con atención se puede encontrar. En general se debe continuar por el lado izquierdo de la roca y buscar el palo de la siguiente señal cuyo cartel cayó al suelo. Llegando a esta señal la continuación es confusa: se debe doblar a la izquierda descendiendo unos pocos metros a una hondonada con grandes piedras y vegetación, donde el sendero es un poco más notorio. Se sigue por la hondonada reanudando el ascenso; a partir de este punto desaparecen las señales y, aunque la senda sigue casi siempre clara, hay numerosos desvíos, de modo que debe estarse muy atentos a no perder el trazado principal. Al cabo de unos trescientos metros se va saliendo de la hondonada y el... Más info en Wikiexplora → https://www.wikiexplora.com/Alero_de_las_Manos_y_Miradores_del_Buen_Amigo
✨ Video 3D del recorrido