
Ya sea a través del sendero que recorre las mesas de picnic o continuando por el camino de autos en dirección a La Mina, se llega a un primer letrero que indica el "sendero del andinista" y que anuncia 4½h hasta la cumbre, tiempo conservador pero buena referencia. El camino serpentea por la ladera sur en medio de un denso bosque de bellotos, lingues, peumos, boldos, molles, quillayes, litres, pataguas y maquis, entre otros, sorprendiendo con su verdor para la latitud; curiosamente, en este sector llueven cerca de 700 mm al año, más del doble que en Santiago, lo que explica esto y los robles de más arriba. A 20 minutos desde el letrero está la primera aguada (580m), que es el segundo cruce del estero. El camino continúa sinuoso, siempre señalizado, cruzándose repetidas veces con la huella vehicular. Más arriba aparecen los primeros claros y es posible contemplar el valle de Olmué. Luego volvemos por fin a ver el macizo granítico que corona el cerro y, a aprox. 1h, la segunda aguada (875m), buen lugar para descansar y admirar la mole de roca que nos espera más arriba, además de ser el último lugar con agua antes de La Mina. El camino en este sector es más suave, coincidiendo un tramo con el camino vehicular. Aparecen los primeros robles y piques aislados de los antiguos mineros del cuarzo. Así se llega a La Mina (1265m), donde hay una explanada en medio de la ladera y un pique de mayor tamaño que puede ser recorrido, para lo cual se recomienda llevar linterna frontal (aún así es tétrico y húmedo). El sendero, siempre claro, continúa en medio del bosque de robles más septentrional de América hasta llegar al pie del torreón de roca. Posteriormente, la huella continúa al pie de la pared, con poca pendiente en dirección al este. Se observan rutas de escalada (pintadas groseramente en la roca) y luego la placa puesta por la Colonia Británica con motivo del centenario ... Más info en Wikiexplora → https://www.wikiexplora.com/Cerro_La_Campana
✨ Video 3D del recorrido