En el punto de despegue de Parapente Aire Libre, delimitado por un amplio textil blanco (km 0 - 80m), nace un ancho camino arenoso hacia el sur, en la franja que queda libre entre los pinos y los acantilados. La instrucción general es la siguiente: la ruta es obvia, siempre con rumbo sur paralelo a la costa, y basta con mantenerse en esa franja. Hay muchas bifurcaciones, pero todas convergen. Se aconseja privilegiar siempre la opción más próxima a la costa en lugar de opciones más anchas y marcadas ubicadas un poco más al interior, pues es la más escénica. A medida que se avanza, se adquiere una buena vista a la playa de Maitencillo, y al macizo que conforma la uebrada del Tigre]] más al norte. En dirección sur, surgen varias entradas de mar delimitadas por acantilados, pobladas por gaviotas. Algunas de ellas tienen pequeñas playas en el fondo, pero el acceso es muy difícil si no es por mar. En el km 2,1 (55m) se llega a un cerco, formado a la vez por alambres y matorrales. Existe una pequeña escalera para superarlo. Inmediatamente después, hay un breve desvío de 150 metros a un mirador, con barandas y bancos para descansar y contemplar el Océano Pacífico. Tras volver a la huella que veníamos siguiendo, se sigue hacia el Sur por 930 metros, hasta que el borde costero se ve interrumpido por una quebrada. Aunque la playa Quirilluca está justo debajo, hay que seguir el sendero y girar casi en 90° a la izquierda, alejándose del destino. Tras avanzar 11 metros en esta dirección, el ancho camino que venimos siguiendo vuelve a girar a la izquierda. En lugar de seguirlo, hay que internarse en el bosque por un sendero muy angosto. Se sigue avanzando hacia el Este, lo que puede llevar a pensar que se ha errado el camino, pero no es así. Tras superar este atractivo túnel vegetal, bellos del norte incluidos, se llega a la carretera vehicular que conduce a Playa Quirilluca ... Más info en Wikiexplora → https://www.wikiexplora.com/Acantilados_de_Quirilluca
✨ Video 3D del recorrido